Jubilación en 2027 claves para planificarla y anticipar los costes laborales

Jubilación en 2027 claves para planificarla y anticipar los costes laborales
El próximo año culmina el calendario de aumento de la edad ordinaria de jubilación iniciado en 2013. A la vez, cambian algunas reglas para calcular la pensión y aumentan las cotizaciones que financian el sistema. Conocer las diferencias permite planificar mejor una jubilación y anticipar su efecto en los costes de personal.
La pregunta que más interesa a quien se acerca a la jubilación es cuándo podrá retirarse. En 2027 habrá dos edades ordinarias: 65 años para quien haya cotizado al menos 38 años y seis meses, y 67 años para quien no alcance ese periodo. En 2026, la segunda edad es de 66 años y diez meses, mientras que el acceso a los 65 exige 38 años y tres meses cotizados.
Una diferencia de pocos meses en la carrera de cotización puede, por tanto, cambiar la fecha ordinaria de retiro. Antes de tomar una decisión conviene revisar la vida laboral y calcular la cotización que se acreditará en la fecha prevista, teniendo en cuenta que la jubilación anticipada y otras modalidades tienen requisitos propios.
La edad de jubilación y el importe de la pensión responden a reglas diferentes
Desde 2027 harán falta 37 años cotizados para aplicar el 100 % a la base reguladora, seis meses más que en 2026. Esto no significa que baste con 37 años para jubilarse a los 65: para esa edad se exigen 38 años y seis meses. Tampoco garantiza que la pensión final coincida con la base reguladora, ya que pueden operar topes y, en su caso, reducciones por jubilación anticipada.
Otra novedad afecta al modo de calcular esa base reguladora. La Seguridad Social comparará de oficio la fórmula basada en los últimos 25 años con una alternativa que analiza 308 meses y toma las 304 bases de cotización más altas. En 2027 esta segunda vía permite excluir cuatro mensualidades del periodo examinado, después de aplicar las reglas legales sobre actualización e integración de bases.
¿Cuál será mejor? Dependerá de cada trayectoria. Una carrera con salarios crecientes puede obtener un resultado distinto de otra con periodos de cotización bajos o interrupciones al final. La comparación automática evita tener que escoger la fórmula al solicitar la pensión, pero no sustituye una simulación individual antes de decidir la fecha de retiro.
El cambio también se verá en las nóminas
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) subirá del 0,90 % en 2026 al 1 % en 2027. En el Régimen General, 0,83 puntos porcentuales corresponderán a la empresa y 0,17 al trabajador. La subida es pequeña en cada nómina, pero debe incorporarse a las previsiones anuales de coste laboral.
La cotización de solidaridad para los salarios más altos
Para las retribuciones que excedan la base máxima de cotización también aumentará la cotización adicional de solidaridad. En 2027 se aplicará un 1,38 % al exceso comprendido hasta el 10 % de la base máxima; un 1,50 % al tramo entre el 10 % y el 50 % adicional; y un 1,75 % a la parte que supere ese último umbral. Son tipos por tramos sobre el salario que rebasa la base máxima, no sobre la retribución completa. La cuota se reparte entre empresa y trabajador conforme a la proporción de las contingencias comunes.
Planificar con tiempo
Para quienes estén próximos a jubilarse, el primer paso es comprobar la vida laboral, las bases de cotización y los distintos escenarios de fecha e importe. Para las empresas, el cierre de 2026 ofrece la ocasión de revisar las jubilaciones previstas, actualizar el presupuesto de personal y verificar los parámetros de nómina aplicables desde enero.
En Bové Montero acompañamos a empresas y equipos de Recursos Humanos en ese análisis. Nuestro Departamento Jurídico Laboral puede revisar situaciones individuales de jubilación, valorar sus efectos en la planificación de la plantilla y apoyar la adaptación de nóminas y cotizaciones. Cuando el caso lo requiere, coordinamos también las cuestiones fiscales para ofrecer una visión completa de cada decisión.