Con la entrada en vigor de la nueva Ley 13/2023, de 24 de mayo, se han introducido diferentes cambios en materia tributaria, entre las que destacamos la nueva forma de rectificar errores cometidos en las autoliquidaciones presentadas.

 

Como es sabido, hasta la entrada en vigor de esta nueva medida, el contribuyente que deseaba modificar una autoliquidación presentada debía seguir dos procedimientos distintos en función del resultado de la regularización. Por un lado, si el resultado de la corrección de errores o rectificación generaba un mayor importe a ingresar, el contribuyente debía presentar una autoliquidación rectificativa. En cambio, en el resto de los supuestos, esto es, cuando la regularización generaba un importe a devolver, no se generaba un importe a ingresar o a devolver, etc. el contribuyente debía instar la rectificación mediante la presentación de un escrito instando la rectificación.

 

Pues bien, la novedad es que las regularizaciones que se instaban mediante escrito dejarán de utilizarse y, a partir de ahora, todas las regularizaciones se deberán llevar a cabo mediante la presentación de una autoliquidación rectificativa. De esta forma se armoniza el proceso de corrección de errores y cualquier rectificación deberá cursarse con la presentación de una autoliquidación rectificativa, con independencia del resultado final de la corrección.

 

Sin perjuicio de lo anterior, a efectos prácticos, este nuevo procedimiento de regularización solo se aplicará en aquellos tributos en los que la normativa específica del tributo en cuestión habilite esta nueva forma de rectificación. Es decir, con la entrada en vigor de la Ley 13/2023 se aprueba un nuevo marco de regularización, si bien en la práctica solo aplicará cuando la normativa del tributo en cuestión haya optado por habilitar esta nueva modalidad.

 

Por último, es importante destacar que hasta la fecha las regularizaciones mediante la presentación de un escrito se utilizaban con frecuencia como mecanismos “conservadores” para corrección de errores, pues permitían regularizar situaciones en las que existían ciertas dudas jurídicas (i.e. dudas sobre la interpretación o aplicación de la norma, por ejemplo) y con la presentación del escrito se lograba evitar la imposición de sanciones. Por desgracia, con la nueva presentación de las autoliquidaciones rectificativas se pierde esta oportunidad de regularizar de forma prudente ya que la Administración estará en disposición de imponer sanciones.

 

Como reflexión final, si bien esta nueva norma facilita la tramitación y gestión de las correcciones de errores, la posible imposición de sanciones es una mala noticia para los intereses de los contribuyentes, ya que se pierde una forma prudente, y muy utilizada en la práctica, de regularizar autoliquidaciones tributarias presentadas.

 

CategoryFlash Fiscal
Tags